Todo por una deuda (2)

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Por fin llegó el fin de la deuda, yo estaba trabajo en un sector donde no me podía mover así que obligaba tuvo que ir mi mujer Noemi, sabía más o menos el horario citada así que estaba nervioso no quería más sorpresa.

En el lugar había un monitor, no entendía del porque pero nunca había estado en ese sector así que desconocía si estaba antes ahí para que se usaba.

En un momento para mi sorpresa veo que se enciende y veo la silueta de mi esposa entrar a la oficina de mi jefe, llevaba un vestido negro hermoso negro, tengo que admitir que estaba divina de donde yo estaba pude ver caminar hasta el escritorio de mi jefe donde entrega el dinero, para sorpresa de ella y mía en el lugar también estaba Roberto el portero de la empresa, un viejo de aproximadamente 85 años medio corpulento, y es quien cierra con llave cuando ingresa Noemi a la oficina.

Cuando mi jefe recibe el dinero lo cuenta y dice, esta saldada la cuenta, pero quedo unos intereses de la demora de la otra vez, lamentablemente es justo lo que tenía que pagar a él, y señala al portero así que vas a tener que arreglar con Roberto y lo que Noemi dice no tener más dinero en su poder.

A lo que le contesta, mira a mi hoy me pagas de alguna manera pero me pagas.

Roberto se agarra a la fuerza a Noemi, besando a la fuerza a mi esposa que intenta sacarlo, mi jefe se reía y se tocaba el bulto ya saboreando lo que estaba pasando, a todo esto, Roberto arranca la tanga a mi esposa dejando a la vista toda su conchita y el culito. Ya para todo esto había logrado dejar los pechos descubiertos y sin tanga con lo que aprovechaba a chupar los pezones y mordisquearlos, haciendo que mi esposa pegara unos chillidos, lo que hacía qué Roberto dijera que lindo se queja esta putita, tenías razón.

A todo esto ya se suma mi jefe quien ayuda a ponerla en posición de que le chupara la pija a los dos, y tratando de que la cámara los enfoque bien, sabiendo que yo los veía hace un gesto de okey.

Como Noemi intentaba resistirse se ve que Roberto le da una cachetada y le hace chupar de nuevo.

Cabe aclarar que lo que tenía entre las piernas era proporcional a su tamaño, era claramente más grande que la de mi jefe y la mía.

Luego de un raro la ponen en cuatro y Roberto le mete la lengua en su conchita y el culito, al mismo tiempo que aprovecha para meter sus dedos.

Noemi se arqueaba ya de placer y le chupaba a mi jefe como si estuviera tomando un helado, pero la frena y se acuesta haciendo que ella se suba, a lo que ella cabalgaba como una jinete y el mordía las tetas, pero esa posición fue ideal para que Roberto entre por detrás, así que mi jefe la acuesta sobre su pecho y la agarra fuerte, mientras Roberto empieza a meter su punta en el culito, gracias al trabajo que hizo con los dedos y lengua ayudo a que no le doliera tanto cuando entro todo ese pedazo de carne, fue increíble como gritaba pero se notó que era de placer, Noemi tuvo en minutos varios orgasmos cuando se lo ve a Roberto inclinarse contra la espalda de Noemi y grita debido a la tremenda acabada dentro de sus entrañas.

Cuando sale aprovecha mi jefe para cogerla por el culo también sin dificultad hasta que también la llena de su leche.

Después de un rato se visten y la dejan ir.

Después de mi turno, mi jefe me llama y me dice gracias a tu chica ya tenés saldada tu cuenta conmigo, espero te haya gustado lo que viste.

Al llegar a mi casa Noemi estaba recién bañada con un vestido y sin calzones ya que lo que se ponía le hacía doler pero no me dijo del porque, igual yo ya lo sabía.

Espero les haya gustado.

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