Delicioso regalo
Poco a poco esa sensacion cambió, se volvía placentero sentir ese dildo ahí, contraje mi ano, sentí como se movía dentro de mí, cada movimiento me excitaba más, fue una sensación única, seguí moviéndolo, de repente ¡wow! empezó a salir agüita de mi vagina, pequeños chorritos salían, sentía como se escurría en mis piernas...