Enrique, mi papá (4)
Él no contestó. Después el sonido cambió: más sordo, más hondo, el colchón, la respiración de los dos. Paola se quejó contra algo, una almohada, el hombro de él. Lo llamaba Quique entre dientes, y cada vez que lo decía él gruñía como si el apodo y el cuerpo se le mezclaran. El ritmo se fue haciendo más fuerte. Se...