La prima Sofia: Doble deseo
Sofía se sacó nuestras vergas de un tirón, respirando agitada. Escupió sobre la mía y empezó a masturbarme con fuerza. Alex se tendió a un lado mío sobre la cama y Sofía se metió su verga a la boca con avidez, alternando entre las dos. Tenía una cara de satisfacción pura: sonreía con los ojos brillantes, golpeándose la cara ...