Enrique, mi papá (1)
Me cogió así, sin fineza, a lo bestia: embestidas largas y después cortas y brutales, los huevos golpeándome, el sonido de la concha mojada llenando el cuarto. Yo gritaba. Me daba contra el culo con la pelvis, me soltaba el pelo para agarrarme las tetas y apretármelas mientras me la enterraba toda, y cada tanto me daba una palmada en...