Delicioso encuentro con mi cuñada consentida
Yo comencé a sentir mi leche que estaba a punto de eyacular y le dije: «Te voy a dar toda mi leche, mi vida…». Ella alcanzó a reaccionar y me dijo: «No, adentro no… la quiero en mi cara, en mi boca quiero saborearte, papi…». Esas palabras hicieron una explosión de morbosidad en mi cabeza y, sin muchas ganas, me...