Y en efecto, le paso una foto, su pene estaba erecto y se veía muy grande, tenía una gota en la cabeza saliendo de él. Su mano derecha abrazaba la base del tronco.
M: ¡Ay dios!, que ganas de uno así! Jajaja no es cierto.
G: Jajaja pues cuando quieras aquí está jaja.
Y aquí, Mariana mandó su ubicación.
Bloqueé el celular justo cuando leí eso, sentí muchas náuseas, dejé el celular en la cama y fui corriendo al baño. Comencé a salivar mucho y escupía todo lo que podía en la taza del baño, respiraba profundo y apretaba con las uñas las yemas de mis dedos para bajar el malestar. No podía creer lo que había leído, al empezar a leer y ver que se pasaron fotos me enojé y por supuesto también sentí ganas de vomitar, pero ver el mensaje de la ubicación fue lo que me hizo sentir mucho peor.
Pensé que sería mejor dejarlo así, para no hacerme sufrir yo solo, pero necesitaba saber que es lo que había pasado, debía continuar con la conversación por mucho que me doliera. Esperé unos minutos para sentirme más relajado, mis palpitaciones bajaron y se me quitaron las náuseas. Respiré profundo, tratando de imaginar los peores escenarios, encontrar más fotos, o cosas que me lastimen, para así de cierta forma estar preparado.
Salí del baño, Mariana seguía profundamente dormida, me acerqué a la cama y desbloqueé el celular para seguir leyendo justo después de que mandó la ubicación:
M: Pues ven entonces jaja.
G: Ay, ¿a poco sí?
M: Pues ahorita estoy sola jaja.
G: ¿Pero lo dices en serio? ¿Qué hay con Javi?
M: Pues si me mandaste una foto de tu verga quiere decir que no te importa mucho, ¿o sí? Jaja
G: Jajaja bueno, pero es la calentura del momento solamente.
M: Yo también estoy caliente, ¿no quieres venir a comprobarlo?
G: No lo sé, siento que no deberíamos hacer esto.
M: Lo que debes sentir son estas en tus manos.
Mariana le envió una foto de sus tetas desnudas, se veía casi hasta la altura del estómago y su lengua de fuera.
G: ¡Dios mío!, ¿cómo puede ser que las tengas tan grandes?
M: ¿Te gustan así?
G: ¡Claro que me gustan! Sería un estúpido si no jajaja.
M: Pues no seas estúpido y ven, así no nada más las ves jaja.
G: Bueno pues, voy para allá, traviesa jaja
M: Te espero, pitudo jaja
Hubo una diferencia de una hora entre este último mensaje y el de Gustavo al llegar.
G: Estoy afuera.
M: Deja bajo a abrirte.
Ese mensaje fue aproximadamente a las 11 y media de la noche, el siguiente mensaje fue de Gustavo, a las 5 de la mañana del otro día.
G: ¡Ya llegué a mi casa preciosa!
M: ¡Me alegro!, ¡descansa entonces!
Volví a soltar el celular, si se hace una hora aproximadamente a su casa, quiere decir que al menos estuvieron 4 horas juntos. Me volvió a palpitar mucho el corazón, definitivamente hicieron algo, ¿habrá sido solo una mamada y manoseos?, se habrán bañado juntos?, ¿acaso tuvieron sexo? Me era imposible pensar con claridad, cualquier posibilidad se pintaba horrible, ya no podía estar con Mariana, pero tampoco permitiría que siga viendo a mi padre, pero ¿cómo lograr eso?
Seguí la conversación, ya no hubo ni un mensaje si no hasta el miércoles, lo que quiere decir que todo el lunes y martes no platicaron nada. Fue una conversación convencional, solo se preguntaron cómo estaban y que hacían, las respuestas igual eran normales, si a uno se le olvidaba que habían hecho algo, por supuesto. El jueves la conversación fue la misma, nada relevante, pero cuando llegué al viernes, nuevamente comenzaron con mensajes morbosos.
G: ¡Hola preciosa!, ¿cómo estás?
M: Bien, ¿y tú?
G: Que bueno, bien aquí, aburrido jaja.
M: Pues ponte a hacer algo jaja.
G: Lo que quiero hacer me queda muy lejos jaja
M: Jajaja, lo mismo digo, pero ahora no nos podemos ver
G: ¿Y eso?
M: Mañana me veo con Javi y no me puedo arriesgar.
G: Ah si, que tienes novio jajaja.
M: ¡Oye! Jajaja, no seas así.
G: Vale vale jajaja, pero ahora, ¿qué voy a hacer con esto?
Y evidentemente le mandó una foto de su pene parado.
M: ¡Ay que rico! Me gustaría poder jalártela jaja
G: Ufff y sí que lo haces bien
Ok, esto se estaba poniendo fuerte, y para mi sorpresa me estaba excitando, pero si estaba celoso y enojado, pero ya tenía el pene muy duro. Observé a Mariana, estaba seguro de que se despertaría hasta que suene la alarma, me metí al baño. O podía creer lo que estaba a punto de hacer, me bajé los pantalones, me senté en la taza, le puse seguro a la puerta, y con el teléfono en la mano izquierda y mi pene en la derecha, seguí leyendo la conversación mientras me masturbaba. Sentí un calor especial en el cuerpo, sabiendo que lo que leía era algo muy erótico.
M: Jajaja pues con el tamaño de tu verga es fácil masturbarte.
G: Pues sí pero ahorita sin ti, ¿cómo le hago?
M: Pues ponte a ver el video que grabaste jajaja
Dios mío, grabaron un video, necesitaba ver ese video.
G: Lo he estado viendo toda la semana, me prende mucho verlo
M: Jaja si ya lo sé, velo otra vez entonces
G: Pero yo necesito más jaja
M: ¿Pues que no se ve bien o qué?
G: Se ve super bien, ¡es tan rico verte en 4 y con leche en las tetas!
No puede ser, cogieron, cogieron y al menos ya se que la puso en 4 y se corrió en sus tetas. Me masturbé violentamente tratando de imaginar, no podía evitarlo, había mucha perversión en eso.
M: Jajaja cállate que me da pena.
G: ¿Cómo te va a dar pena si estás bien buena? Si por mi fuera te tendría aquí de mi puta.
M: ¡Ay si!, eso me encantaría!
G: ¿Quieres ser mi puta?
M: Si papi.
G: Eso me gusta, enséñame las tetas rápido.
Y si, le enseño sus tetas, se veía tan rica en la foto, con una mano se apretaba una mientras la otra reposaba de una forma muy sensual.
G: ¡Ufff puta, como me encantas!
M: ¿Te ayudan mis tetas papi?
G: ¿Tu qué crees perra? Anda, mándame un video amasándotelas.
No puedo creer que estén hablando así, ni siquiera conmigo se deja decir esas cosas, una vez lo intenté y me dijo que ante todo debíamos mantener el respeto. Mariana le mandó un video de unos 30 segundos, en los que jugaba muy bien con sus tetas, las apretaba, se pellizcaba los pezones, incluso hasta les daba cachetadas ligeras.
G: Así me gusta puta, ya sabes que debes hacer lo que yo diga.
M: ¡Encantada papi!
G: Ve cómo me traes ya.
Otra foto, igual con el pene parado ero esta vez se notaba que toda la cabeza estaba húmeda, tenía mucho líquido preseminal.
M: ¡Ay que rica verga!, ¡me encanta como la tienes!
G: Es toda tuya princesa.
M: ¡Gracias papi!
G: Oye, ¿estás sola ahorita?
M: Si, ¿por qué?
G: Quítate toda la ropa y vete al baño, quiero que tengamos una videollamada mientras te bañas.
M: Ufff sí, me encantaría. Voy papi.
Y vi que en efecto tuvieron una videollamada de 25 minutos aproximadamente.
G: ¡Que rica estuviste mi amor!
M: Tú también papi, me encantó como me hablaste y al final, ¡toda la leche que te salió! ¡La sacas tan rico y es un buen! ¡Y sé que sabe muy rico! Jaja
¿Cómo? ¿Qué no se había corrido en sus tetas cuando se vieron? Por supuesto, hicieron muchas cosas, necesitaba ese video a como dé lugar.
G: Tú no te quedas atrás mi reina, ¡cómo te masturbaste!, Me excitó mucho que antes de abrir la llave de la regadera te escupiste en las tetas.
M: Jeje, sé que a los hombres les gusta mucho eso.
G: ¡Y cómo te corriste!, Dios mío, ver un squirt tan rico y que te tiemblen las piernas es una obra de arte.
M; Jeje gracias papi, estoy para ti.
G: Gracias a ti, y, por cierto, recuerda que si te sientes mal con la forma en la que te hablo me puedes decir y lo dejo de hacer.
M: Ay, eres muy atento, ¡gracias! Pero me encanta que me hables así.
G: Bueno preciosa, tengo que dormir que mañana tengo muchas cosas que hacer.
M: ¡Claro amor! No me mandes mensaje hasta el lunes o el domingo en la noche puede que yo te hable jaja,
G: Como tú me digas, andaré checando el celular jaja.
M: ¡Bye pitudo!
G: Bye tetona jajaja.
Ese fue el último mensaje, me corrí aproximadamente cuando dijo que se escupió en las tetas. No me había corrido así en mucho tiempo, tal vez nunca. Limpié el semen del piso y de mi pene, le jalé al baño y salí. Dejé el celular de Mariana en su buró y me acosté, sabiendo que era poco probable que llegara a conciliar el sueño. Volteé a verla, se veía tan bonita, tan inocente, no podía creer que esa mujer, que hablaba conmigo de películas, de sus princesas de Disney favoritas, de las canciones que más le gustaban, se comportara de esa manera con alguien que ni siquiera es su novio.
Yo siempre fantaseé con eso, con una novia, así como ella se comportaba con mi padre, y ahora que conocía a alguien esperaba que así fuera. Yo quería llegar a ese punto paulatinamente, para que no se sintiera usada, pero veo que ese fue mi error. No, no fue un error, ella en cualquier caso no hubiera sido así conmigo, yo era demasiado protector, por supuesto que era muy morboso, y me masturbaba siempre imaginando que le hacía muchas cosas pervertidas a mi novia, pero todo se quedaba en la imaginación. Además, Gustavo era muy atractivo, tenía un pene que hacía que el mío se viera como el de un niño, o de un asiático, no tenía oportunidad de competir contra él.
La noche pasó, dormí aproximadamente 4 horas, no soñé nada, solamente descansé la cabeza de todo lo que había presenciado. Mariana despertó una hora después que yo, me vio jugando con mi celular. Me dio los buenos días, besando mi mejilla, yo le seguí la corriente como si siguiera creyendo que es la novia perfecta. No la odiaba, o tal vez si no podría saberlo con facilidad, pero definitivamente ya no la amaba. Bajamos a desayunar, platicamos de lo que podríamos hacer ese día, al final escogimos ir a un parquecito cercano.
Nos arreglamos y salimos, íbamos agarrados de la mano, ella me señalaba los lugares en los que solía comer, o que frecuentaba a la hora de comprar las cosas para su casa. Llegamos al parque, estaba bastante concurrido, nos sentamos en una de las bancas debajo de un árbol. Nos besamos un rato, sentía que ella era más activa que de costumbre, usaba mucho su lengua, incluso lamía por fuera de mi boca. Yo me excité, sin duda ella sabía cómo provocar a un hombre.
Se pegó más a mí, me acariciaba la cara y yo a ella, para después de un rato separarnos, ella me vio los ojos y me dijo “te amo, eres lo mejor que me ha pasado”. Yo pensé, ¿por qué? ¿Por haberte ayudado a conseguir a tu hombre ideal? Respondí con un “te amo, también tú, eres increíble”.
Quería irme de ahí por dos razones, una era que no podría verla a la cara sin recordar los mensajes, las fotos, y el video que quería ver, que ya me imaginaba lo que iba a encontrar. Y la otra razón era que quería ir a la casa de mi padre, me urgía ver su teléfono, necesitaba el video. Decidí decirle que me estaba sintiendo mal, y que lo mejor sería irme a mi casa, ya después nos veríamos. Ella fingió que se sentía mal porque quería pasar el día conmigo, pero a kilómetros se veía que no le importaba para nada que yo me fuera. Nos dirigimos a su casa por mis cosas, nos despedimos y me fui directamente a la casa de Gustavo.
En el camino fui pensando lo desafortunado que era, Mariana era todo lo que yo quería, pero no conmigo. Se comportaba de una manera muy sumisa, se dejaba insultar y recibía órdenes que obedecía sin rechistar, pero con Gustavo. Ya me imaginaba como fue que acordaron que se podrían comportar así, con mi padre como dominante.
Apuesto que fue cuando se vieron el domingo pasado, y en pleno sexo ella se lo pidió. Lo peor era que Gustavo ni siquiera se comportaba como un idiota, se lo tomaba como un personaje, cuidando que mi novia no se sintiera mal o incómoda. Yo debía ser el que se preocupara por esos asuntos, ¿es que el avanzar lento lo provocó?, ¿es que tenía que mostrarme más dispuesto a esas actividades? Daba igual, eso ya no tenía reparación, ahora eran amantes.
Llegué a la casa de Gustavo, toqué la puerta y esperé, escuchando los sonidos del interior, y si, se encontraba en casa. Al abrir la puerta noté la sorpresa en su cara, pero me saludó como siempre, me invitó a pasar y me dijo con prisa que debía ir al baño. Yo inspeccioné lo más rápido que pude el piso de abajo, buscando su celular, pero no estaba por ningún lado, solo el que usa para negocios y esas cosas.
Claro, ya Mariana le había dicho que ya no estaba conmigo, y en el baño mi padre le avisaba que yo estaba con él. Salió del baño más relajado, me invitó a comer y se disculpó porque debía ir a platicar con alguien sobre una compra, pero que estaba en mi casa y ahí me podía quedar. Le dije que sí, que solo quería dormir y ya haríamos algo en la noche, por lo que se despidió de mí y se fue.
Inmediatamente cerró la puerta, subí corriendo a su cuarto, buscando su teléfono, y gracias a dios ahí estaba. Tenía una obsesión con los robos y asaltos, jamás se llevaba el personal a la calle con un cliente o por cosas de trabajo, solo lo sacaba cuando era una salida normal. Me volvieron a dar náuseas y fui al baño a escupir, esperando a que me calmara. Me senté en la taza del baño, bajándome los pantalones y ya con una erección porque sabía lo que iba a encontrar. Abrí primero el WhatsApp para confirmar mis sospechas, encontré esta conversación en el chat con Mariana:
M: ¡Ven rápido! ¡Que ya estoy sola!
G: ¿Qué? ¿No que este fin estarías con Javi?
M: Si, pero se sintió mal y se fue.
G: ¿Que le pasó?
M: ¿Eso que importa? Jaja
G: Oye, cálmate que se te olvida que soy si padre.
M: Si, su padre que se coge a su novia jaja.
G: Si, pero no por eso dejaré de preocuparme, además hoy no puedo, te vas a esperar, porque tengo un negocio que platicar.
M: Como quieras.
¿Eso era una pelea? Era rarísimo leer algo así, ella enojada por no cumplirle un capricho y el por defenderme, no sabía que pensar. Lo que si es que cada vez mi idea de separarme de ella se hacía más fuerte. Pero ahora tocaba ver lo que más miedo me daba, el video del que platicaron. Abrí la galería, y tenía muchas carpetas de diferentes mujeres, exploré un poco y obvio que todas las fotos eran de esas chicas desnudas o cosas así. En algunas carpetas había videos, de ellas masturbándose o dándose nalgadas, las coleccionaba como si fueran solo objetos para su placer.
Por fin vi la carpeta que tenía como nombre “Mariana” y la abrí, habían más de 40 fotos y 4 videos. Respiré hondo y decidí dejar los videos hasta el final, ordenando los archivos por tipo, por lo que abrí la primera imagen. Era de Mariana, desnuda con la toalla en las tetas, y aplicándose crema en los brazos, esa fue definitivamente cuando fuimos a su casa, no pareciera que mi novia se haya dado cuenta de la foto, había otras cuantas fotos así, y después vi la que le mandó en ropa interior cuando le pidió ver su cuerpo para ver como trabajarlo.
Después de esa, empezaron las que no había visto, primero una de Mariana en su cama, con una blusa de tirantes que dejaba ver la parte superior de sus grandes tetas, y un short, no tenía calcetines, estaba sonriendo a la cámara. Comencé a masturbarme, pasando las fotos, estaba en diferentes poses, que jamás se me hubiera ocurrido pedirle.
En una se apretaba las tetas por encima de la blusa, en otra estaba de espaldas mostrando su trasero y agarrándose una nalga. Poco a poco en las fotos se fue viendo como se despojaba de su ropa, Gustavo tomaba foto cada que podía, así hasta quedar completamente desnuda. Yo cada vez me la jalaba más fuerte, sabiendo que estaba posando para mi padre. Nuevamente una foto apretándose una teta, acariciando su vagina, metiéndose un dedo a la boca, volteándose y poniéndose en 4 abriendo las nalgas para apreciar mejor su ano y su vagina. En la siguiente foto a esta, se veía la mano de mi padre apretando su nalga, comencé a excitarme mucho, junto con una ola de celos.
Ahora las fotos ya eran con interacción de Gustavo, acariciándole la cara, las tetas, las piernas, haciendo que chupe su dedo, jugando con sus pechos, apretándolos. Eran todas fotos de ese estilo, llegué a una en la que se vio a Mariana sentada en la cama, con la cara en el bóxer de mi padre, se veía muy tierna, como si estuviera abrazando algún peluche, pero era su cachete contra la verga de Gustavo.
Ahora ella lamiendo el bóxer, ya se notaba un bulto enorme, hasta mojado en la cabeza, la siguiente foto era la lengua de Mariana contra la tela, en la parte del glande. Por fin se sacó la verga, mi novia la sostenía sorprendida, estaba embelesada, la lamió, la beso, comparó el tamaño de su cara contra el pene, en una foto se veía como la estaba oliendo, en otra besando sus huevos.
Esto era demasiado morboso, ver la cara de la chica a la que amaba, que besaba y acariciaba, pasándose la verga de mi padre por toda la casa, ya chupándola, dejándola llena con su saliva. Fue cuando deslicé esta última foto cuando apareció Mariana en la misma posición, sentada en la cama con la verga de Gustavo en la cara, pero ahora había un botón de play y una leyenda que indicaba una duración de 5 minutos. No podría aguantar ver eso sin venirme en los primeros segundos, por lo que descanse tantito, para que se me bajara la erección y abrir el video para poder verlo.
Por fin lo abrí, subiéndole el volumen del teléfono para escuchar por si hablaban. Empezó con Mariana chupando la cabeza, lamiéndola y sonriendo hacia mi padre, de vez en cuando decía frases como “ay, qué rica verga” o “¿cómo la puedes tener tan grande?”, también se escuchaba la voz de Gustavo diciendo “Así mami, chúpala toda” y también “¿dónde aprendiste a hacerlo así”.
Era obvio también que vería la mano de mi padre amasando sus tetas mientras recibía su mamada, incluso le daba golpes un tanto fuertes encima de las tetas, viendo como rebotaban. Mariana siguió chupando, cada vez con más ímpetu, se pasaba la vera por su cara, la metía lo más profundo que podía, sacándola para escupirle encima y tomar aire.
Llegó un punto donde tuvieron una pequeña conversación, mi novia se sacó la verga de la boca, vio a mi padre y dijo:
M: ¿Te gusta como lo estoy haciendo papi?
G: Ufff si, y me excita que me hables así.
M: Oye, a mi me gusta que me hablen mal.
G: ¿Mal? ¿Como mal?
M: Dime puta.
G: ¿En serio?
M: Si, me gusta que me insulten.
G: Ok, sigue mamándome la verga, perra.
Aquí Mariana abrió los ojos con sorpresa, vi que se dedeaba y la chupó con más emoción, gimiendo con la boca llena. Gustavo le decía “así, perra”, “métela toda adentro, puta”, “chúpame los huevos, zorra”. Mariana obedecía a las órdenes de mi padre, gimiendo, succionando con mas fuerza y dedeándose. De vez en cuando mi novia se sacaba el pene de la boca, lamía la cabeza y mi padre la cacheteaba, algo fuerte, ella sonreía cuando lo hacía. Gustavo estaba por terminar, tomó la cabeza de Mariana con una mano, y la metió con tal fuerza que los labios de mi novia tocaron la base del pene, la cabeza debió llegar muy profundo en la garganta.
Él exclamó un “trágatelo todo, puta de mierda”, mientras no la dejaba tomar aire, ella le pegó en la pierna para que la dejara ir, pero no la obedeció, quería terminar completamente en su garganta. Sacó su verga por fin, toda ensalivada, y todavía Mariana la lamió, y le dio muchos besos, en el tronco, los huevos y en la cabeza, incluso en su estómago, tenía los ojos llorosos.
Ahí acabo el primer video, por supuesto que ya había yo terminado, todo era muy fuerte para mí. Pero aún quedaban 3 videos, solo vi las miniaturas de rápido, los seleccioné y me los mandé a mi teléfono por WhatsApp, borrando los mensajes del teléfono de mi padre una vez se enviaron. Era increíble lo que acababa de ver, Mariana actuando como una prostituta con el padre de su novio, me enojaba de una manera impresionante, pero también me excitaba demasiado. Limpié todo ahí, y me fui a mi casa, dejándole un mensaje a Gustavo de que tenía tarea que hacer. En el camino imaginé que aprovecharían para verse, o al menos para seguir hablando, eso me excitó.
Llegando a mi casa le dije a mi novia que pasé de rápido con mi padre, pero que ya me encontraba en mi casa. ¿Estaba yo haciendo lo posible para que sepa que ya estaba Gustavo solo? No lo sé con claridad, me metí a bañar, nuevamente excitado, ya imaginando que estaban juntos cogiendo como locos. Al terminar de bañarme me preparé para ver el segundo video, esta vez sentado en mi cama, preparado para lo que pudiera venir. Me quité mis pantalones y mis bóxers, le puse seguro a la puerta por cualquier cosa, y abrí mi galería, dispuesto a reproducir el video.
Dios mío, ese video duraba 45 minutos, eso era más de lo que yo podría asimilar, pero ya estaba ahí, por lo que decidí darle al play. Ahora la cámara estaba quieta en un rincón de la habitación, permitiendo ver todo lo que pasaba e la cama. Mi novia estaba sentada con las piernas cruzadas y mi padre parado con la verga erecta, los dos viéndose. Mariana dijo “Quiero que me hagas tu puta”, y Gustavo respondió “De ahora en adelante, solo te voy a usar para sacar mi semen”.
Mi padre subió a la cama y comenzó a besarla, se separó un poco, le apretó el cuello y le dio una cachetada fuerte, haciendo que volteara la cabeza. Ella lo volteó a ver sonriendo y mordiéndose el labio, y él, le golpeó una teta igual de fuerte.
Esta muy bien tu relato super exitante estaría padre q contaras si hay 4 parte bro saludos
Maravilloso y súper original. Descubrir la infidelidad de su novia y su padre por medio de los mensajes de WhatsApp, fotos y vídeos me parece súper morboso. Me encantará seguir leyendo como el padre sigue pervirtiendo a la novia mientras esté finje no saber nada, muriéndose de celos. Felicidades autor.
Muchas gracias por leer!