Mi mujer realmente había disfrutado con todo aquello tanto por el sexo conseguido como sin ninguna duda por mí entrega a prácticas homosexuales.
Mi relación con mi mujer estaba muy tocada y casi no podía mirarla a la cara ya que ella lo hacía con desprecio y no entendía el porqué.
Nuestras prácticas sexuales casi en exclusiva eran mis comidas de coño o como ya les llevaba limpiezas de coño.
Aquella pregunta que me hizo quince días después de mi entrega supuso posiblemente otro salto en nuestra relación.
-¿Cariño te gusta comerme el coñito?
-Sí claro que me gusta, pero algo más también.
-Y qué me dices de comer pollas, supongo que sí, si a ti te gusta.
-Jorge quiere saber sí quieres seguir trabajando para él.
-Si tú quieres lo haré le contesté, directamente compartiremos trabajo.
Fátima cogió el teléfono y llama a Jorge pudiendo escuchar yo la conversación.
-A ver jefe el marica de mi marido está dispuesto a trabajar así que el fin de semana cuenta con los dos, puede oír como Jorge comentaba… Pues ábrele bien el culo para el fin de semana pero no se lo dejes dolorido jijiji.
-Bueno ya lo has oído el fin de semana hay fiesta o sea que no te tengo que decir nada que no sepas y hoy estaremos un juguetito.
La tarde transcurrió siendo sodomizado por ella con un arnés cambiando diferentes pollas.
La fiesta se organizaba en un chalet de alquiler, en una provincia cercana por lo que íbamos a pasar desde el viernes a la tarde hasta el domingo.
En el coche iba Raquel mi mujer y yo junto con Jorge, en el chalet iba a ver ocho hombres más para lo que nosotras como él dijo íbamos a ser las putas.
Nosotros fuimos los primeros en llegar y nos encargamos de preparar el picoteo y las bebidas además por lo que dijo Jorge iba a ser una fiesta en la que en principio nosotras comenzaríamos siendo las camareras y satisfaciendo los caprichos de los hombres.
Yo tenía sudores y quería salir corriendo en aquel lugar y más todavía cuando Raquel y Fátima ya en la habitación me mostraron la ropa con la que tenía que estar un conjunto de lencería rojo con una minifalda que prácticamente no me tapaba el culo y un top de tirantes junto con una peluca y unos zapatos de plataforma con algo de tacón.
Enseguida proteste y Raquel se puso bastante violenta insultándome y Fátima apoyándola.
Terminé por ponerme todo aquello y para mí sorpresa mi pene permanecía duro en un estado de erección.
Después bien maquillado y viéndome en un espejo yo mismo me sorprendí después supe cuál iba a ser mi habitación en la cual ya tenía la que iba a ser la ropa para aquellos días diferentes conjuntos de lencería así como varias pelucas y algo de ropa de vestir incluyendo algo de calzado.
Tenía un grado de nerviosismo pero a la vez una extraña situación que me mantenía con mi pene tieso.
Jorge nos dio el visto bueno a las tres ya que desde aquel momento yo no era más que una mercancía disfrazada de mujer.
Mi mujer y Raquel iban con sendos conjuntos de colegialas y la verdad que las dos estaban muy apetitosas, Jorge los besó apasionadamente a las tres comentando que aquello tenía que salir bien y que luego serían potenciales clientes.
A mí me temblaban algo las piernas en un estado de embriaguez y excitación.
A las dos de la tarde vinieron casi todos a la vez en diferentes coches, nosotras esperamos al pie de la puerta dándome cuenta en seguida de que aquellos hombres rondaba las edades entre cincuenta y sesenta años.
Todos bien arreglados por su forma de vestir y cuidados.
Jorge nos presentó una vez que ya estaban todos y antes de entrar a la vivienda, la primera fue Raquel, esta putita está casada y con consentimiento de su marido trabaja para mí como zorra para fiestas particulares, aquí Fátima con la cornuda de su mujer Cristina a las que les gusta todo todo.
Los hombres aprovecharon todos y cada uno de ellos a sobar ambas mujeres y yo tampoco me quedé atrás en sus manos.
Mi polla seguía dura y mi cabeza ya solo pensaba en todas aquellas pollas por extraño que parezca quería verlas todas.
Para ir a la fiesta se puso algo de música y las otras fuimos sirviendo las copas y el tapeo los hombres aprovechaban para tocarnos y entre las conversaciones se podía oír lo que aquellos hombres querían realizar.
Mi sorpresa fue mayúscula cuando en la pantalla de televisión comenzaron a poner vídeos en los que mi mujer y Raquel disfrutaban con diversos hombres.
Aquello fue calentando el ambiente pero algo que yo no esperaba es verme en una pantalla delante un montón mirando como era follador y chupaba las pollas de Jorge Raúl y Víctor.
Aquello me hizo sonrojar pero a su vez verme deseado también me excitó.
Lo que sin ninguna duda es que el pretexto de que haya dos mujeres y yo vestido como tal no es otro que dar rienda suelta a los instintos bisexuales de aquellos hombres.
Enseguida puedo ver como Jorge va poco a poco liándose con los hombres siendo el primero en quedarse completamente desnudo mostrando su verga.
Poco a poco se comienza a ver a todos los hombres desnudos dándome cuenta de que hay otros dos que tienen buenas vergas el resto más o menos el estándar.
Los hombres ya comienzan a elegir sus parejas y yo enseguida me doy cuenta de que soy el capricho de dos de ellos uno de los más maduros y otro diría yo entre los más jóvenes este con una de esas pollas grandes.
Los dos hombres hablan entre sí y deciden mientras que veo como mi mujer ya serás tan follando y dándole de mamá.
Enseguida tengo en mi boca aquellas dos pollas mientras que Jorge ha mirado graba la escena primero me penetra el mayor haciéndolo con ímpetu me folla durante un buen rato para luego dar paso al joven sintiendo esta polla como casi me parte el culo puedo oír los gritos de placer de las dos mujeres pero también los hombres como jadean.
Los dos hombres se disputan mi culo y mi atención y ambos colocándose boca arriba deciden que sea yo la que me clavé sus pollas hasta los huevos dándoles mi boca para que metan sus lenguas.
Mientras de vez en cuando veo como Jorge graba parte de las escenas.
Enseguida parece uno de los hombres con su polla en la mano introduciéndome la boca comienza a correrse seguidamente.
Joder tenía razón su mujer es una auténtica joya comiendo vergas.
Aquellos dos hombres me dejan durante un rato para venir otros dos y comenzar su festín particular Raquel es la siguiente que llega trayendo su coño lleno de leche y dándole para limpiar.
Puedo oír los insultos de esos hombres pero también de mi mujer y Raquel mientras limpio pollas y derraman su leche sobre mi boca y mujer tierra con el coño bien lleno de leche y comienza a darme con sus dedos aquel néctar.
Dos horas después creo haber sido follado por todas esas pollas y haber probado cada una de esas leches quedando todo esto grabado para la posteridad este no sería mi último trabajo y así me convertí en algo parecido a un puto.
Mi mujer me abandonó dedicándose a la prostitución de lujo junto con Raquel que mantenía su relación con su marido mientras Fátima era el amante de Jorge su jefe al igual que yo seguí ejerciendo para él.