Hola estimados, mi nombre es Gabriel tengo unos 30 años mido 1.7 m, soy rubio de ojos claros algo fuera de estado y con un miembro bastante activo de unos 20 cm, mi esposa Soledad tiene 29 años, es una morocha bastante sexy de piel canela con una cola muy redonda.
Hace algunos años nos hicimos muy amigos de otra pareja que con el tiempo nos dimos cuenta que su relación estaba bastante estancada ya que ella Agustina de unos 23 años no muy alta con unas tetas normales y un culo formado había tenido sus primeras relaciones con su pareja actual Gonzalo, él es un morocho alto de unos 1.9 m, de espalda grande bastante carismático el cual ya tenía sus experiencias anteriores.
Cómo les mencioné su relación no iba muy bien aparentemente con muchos problemas de intimidad ya que Agustina tenía problemas de excitación.
Pasando las cenas de sábado por la noche fuimos comentando nuestras experiencias sexuales y fuimos recomendado algunos juguetes, aceites, poses y lugares para que se vena más relajados.
Hace unos meses atrás Agustina me visitó en mi trabajo solicitando ayuda por unos temas en su casa de una forma poco común, cuando la charla estaba culminando ella me abrazo de costado apoyando, fregando suavemente todas sus tetas en mi brazo y beso mi cara con algo de pasión. A los días nos encontramos en el supermercado los 4 y noté que Gonzalo y Soledad andaban muy compinches casi que se notaba la calentura en el ambiente, al notar esto les sugerí que deberíamos cenar los 4 juntos esa misma noche.
Cómo de costumbre la cena se llevaba a cabo en su casa ya que tenía un living amplio y comedor bastante fresco, Soledad llevaba una camisa blanca algo abierta que dejaba ver su encaje rojo debajo y una falda negra que terminaba justo arriba de sus rodillas, yo por otro lado me puse una camisa manga larga celeste dentro de un pantalón negro con un cinto negro.
Al llegar a la casa de Gonzalo y Agustina tocamos el timbre ella nos recibió con un abrazo fuerte y unos besos muy cariñosos que nos dejaba notar el olor a alcohol.
-¡Sorpresaaa! Ah Veo que comenzaron sin nosotros… dijo Soledad enseñado dos botellas de vino uno blanco y otro tinto que habíamos llevado.
-si… es que está muy caluroso… contesto Agustina apoyando su mano en mi pecho
Ella estaba con un pantalón marrón estilo elefante que marcaba mucho su cola y una remera algo suelta que dejaba en visto sus pezones, Gonzalo el chef de la noche estaba con una remera negra algo ajustada y un pantalón claro de jean que calzaba bien es su entrepierna marcándole la zona.
-Ya casi está, llegaron a tiempo dijo Gonzalo extendiendo su mano para convidarnos de su copa.
Nos dispusimos a cenar, entre chistes, risas y anécdotas la conversación se fue tornando algo picante.
-mirá vos no te podés quejar… ayer me pegaste terrible garchada y lo venimos haciendo seguido exclamó Soledad
Agustina que estaba terminando su copa abrió sus ojos algo sorprendida…
-No sé cómo hacen para coger tanto… nosotros hace casi un mes que no hacemos nada… dijo Agustina
-Y… Cada vez que te quiero tocar tenés algún, pero contestó Gonzalo.
-Bueeeno… Quizás les falta algo de sensualidad, deben buscar algo nuevo que les llame la atención dije.
-Es que sí, compramos un juego de cartas ,pero es aburrido entre los dos… dijo Gonzalo.
-¿Juego de cartas mmm? A ver tráelo le dije a Gonzalo
Las chicas se pusieron a juntar la mesa para ir al living, abrí otra botella de vino y la repartí en los copones de cada uno.
-Acá está, vez casi nueva están… dijo Gonzalo
-A ver… (era un juego de verdad o reto) “lame los pezones de la persona a tu derecha o muestra tu miembro” “enseña tu ropa interior o gemí para todos”… ah bastante picante el juego le dije.
-Siii lo quisimos jugar, pero necesitamos más personas.
-Gonzalo deja eso dónde estaba me da vergüenza dijo Agustina… con los cachetes algo colorados.
-Te entiendo Gonza le dije.
-Ay Gabriel déjala si no le gusta no le gusta… dijo Soledad
-Me gusta, pero me da vergüenza, hay cosas muy chanchas, ¿viste todas la cartas? Dijo Agustina.
-Bueno bastante charlas probemos le dije total… queda todo acá.
Tiré el dado y me tocó el número 5 avancé los lugares en el tablero y salió una tarjeta roja “Confianza… ¿Tendrías sexo con la persona a tu izquierda? Responde o enseña tu intimidad”.
-A ver que dice pregunta Soledad que estaba a mi derecha…
-Emm bueno tengo que mostrar la pija o decir si cogería con Agustina.
-Ves te dije… qué vergüenza dijo Agustina
-Es una suposición Agustina… dijo Gonzalo
-Bueno… si quieren la saco dije entre risas
Tomé mi copa para tomar un sorbo y cuando estoy por levantarme.
-¿En serio Gabriel? Me dice Soledad.
-Y… siii digo que la garcharía sale corriendo contesté.
Pasaron las rondas las copas de vino y la ropa que iba cayendo.
Es el turno de Agustina tira y toca el número 6 sube los casilleros y me toca el color blanco, levanta la carta y la volvió a dejar sobre la mesa.
-¿que te tocó? pregunta Gonzalo
-dale no seas cobarde dije
-“Enseña de espalda al resto de los jugadores tu parte más privada o hazle un oral a la persona de enfrente” dice mientras mira a Soledad con la cara roja.
-¡están locos! otra carta… dice Soledad
-No es lo que toca le dije
-Agustina elegí dice Gonza todos venimos cumpliendo
-No no no están locos, aparte chupársela a Sol nooo que asco.
-Bueno yo la tengo limpia y depilada Agustina le dice Soledad.
-Yo también la tengo depilada y procede a ponerse de espalda y bajar su tanga.