Orgía de sexo oral en la piscina

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T. Lectura: 4 min.

Les contaré un breve relato de sexo oral. Soy Jessica, bajita, pero tetona y con buen culo, pelo moreno largo.

Me encontraba un día en las piscinas de la ciudad en que vivía. Era invierno, así que eran cubiertas. Me apeteció nadar un poco así que fui. El agua estaba estupenda, y yo lucia palmito bajo un pequeño bikini rosa. Estaba deseable, y notaba como muchos de los hombres me miraban mientras nadaba. Estoy acostumbrada, y me gusta.

Estuve una hora haciendo largos, descansando, y nadando un poco. Lo hice tranquila, pero aun así estaba algo cansada cuando salí chorreando del agua. Pase las duchas obligatorias y entre en los vestuarios. De repente algo me hizo sorprenderme, no encajaba. ¡Estaba lleno de hombres! Era la primera vez que iba a esas piscinas y debía haberme equivocado.

Me miraron sonriendo, y yo con una sonrisa tonta, de las que ponemos cuando nos equivocamos, me di la vuelta para salir, pero al girar di de frente con un chico joven que estaba entrando, y caí al suelo, con tan mala suerte que se me bajó la parte de arriba del bikini, mal sujeté ya que era diminuto. –Uy- y me dispuse a subirlo, pero antes de que me diera tiempo el chico con quien tropecé me tendió la mano, decidí levantarme antes.

De repente observé que se había formado un corrillo a mi alrededor. Un par de padres, uno con dos hijos pequeños, salieron a la piscina, y yo me disponía a hacer lo mismo, pero noté una mano tocándome el culo. -Vaya culito señorita- Hablaba un calvo de unos 50 años. Cuando me di la vuelta para recriminarle me di cuenta de que no había subido mi bikini, y tenía las tetas al aire. Noté unas manos que las sobaban.

Me encontraba en una situación complicada. Los que se habían quedado no tenían intención de ir a la piscina o a sus casas, porque querían disfrutar viendo mi cuerpo mojado, al menos. Grité:

-¡Eh, quieto todo el mundo! -se callaron, esperando mi reacción.– Me he confundido y me vuelvo a mi vestuario. Me voy a duchar.

-Oye, ¿por qué no te quedas un poco guapa? si lo vamos a pasar bien. – Oía al resto asentir. Era justo lo que ellos querían.

-No, me voy, y… -La parte de arriba de mi bikini había desaparecido.–¡Dame eso! Perseguí al tipo, pero comenzaron a pasárselo entre ellos, y mientras iba de un lado a otro, con mis tetas botando arriba y abajo, ellos me sobaban todo lo que podían. Paré.– ¿Qué os pasa?

El chico joven con quien me había tropezado represento a los demás.

–Te lo daremos, si tú nos das algo a cambio -Sabían que no iba a salir en topless afuera. Estaba atrapada ahí. Y tanto roce me empezaba a poner cachonda.

-¿Qué queréis? -Los observé, eran 8, de edades variadas. No iban a pedir nada escandaloso, pues yo podía llamar al vigilante, y además cualquiera podría entrar en cualquier momento y preguntarse qué estaba pasando.

Se reunieron y hablaron entre sí, yo me metí en una cabina de las que ay para cambiarse. Para que nadie más me viera así. Pensé en la oportunidad, y me gusto, la aprovecharía.

-¿Por qué no nos la chupas zorrita? -dijo.

-Os la casco, con la mano.

Pensaron y hablaron otra vez –De acuerdo -luego podrás irte. Pero vamos a ese rincón.

El sitio hacia esquina, para que al menos fuera discreto. Yo me senté en el suelo, semidesnuda, mojada, y caliente. Hicieron abanico enfrente de mí. –A todos a la vez, empieza cuando quieras.

Vi las 8 pollas de delante mí, unas grandes, otras más pequeñas, todas estaban empalmadas, o casi. Recordé que eso me gustaba, y con las dos manos comencé a agarrar rabos y menearlos como yo se. A mi contacto se ponían duros del todo, y bajaba la mano en una caricia fuerte abajo y arriba, y pasados unos segundos, agarraba otra, y así un buen rato.

Les estaba gustando, me miraban con cara de depravación. Seguramente yo tenía cara de puta, porque me estaba gustando. No entro nadie más. Ellos iban ayudándose con sus manos el tiempo que yo no les frotaba la polla. Era el clímax. Todas las caras decían que estaban a punto de estallar, y los rabos igual. Me dijeron que me quedara quieta y acercara la cara. Lo había imaginado.

Ellos se dieron el toque final y se acercaron a mi cara. Empezó el primero. Yo había cerrado los ojos y la boca. Note el calor del semen en mi mejilla, luego salpicó a mis labios, y luego a la frente. Después comenzaron los demás, pensé. Me estaban duchando, como había querido minutos antes, pero no como imaginaba yo. Su leche empapo mi frente, parte del pelo, mis ojos, nariz, boca, mejillas, barbilla, algo cayo en mis tetas, y no paraba. Nunca había recibido tanto. Volvía una y otra vez a mi cara, en ráfagas.

Pensé que había terminado cuando una mano me pellizco un pezón tan fuerte que abrí la boca para chillar, pero una gruesa polla se introdujo en mi boquita, derramando lefa por toda mi garganta. La llenó, y reboso las comisuras de mis labios, llendo cuello abajo hasta mi pecho, tuve que tragar, ya había abierto los ojos, aunque no veía muy bien, mi cara entera estaba mojada, calentita, me tragué todo el semen que pude y otra polla se introdujo en mí, volví a tragar, tanto que sentí que no daba abasto y tuve una arcada. Otro chorro me cegó, al darme entre los ojos y la nariz.

Había acabado. Habían disfrutado de lo lindo conmigo. Algunos comenzaron a irse.

-¿Y mi bikini? -Una tela me seco todo el semen. La mire, era rosa. Todo el semen que no había tragado lo estaba restregando un cincuentón. No tenía ganas de resistirme. Tendría que ducharme de todos modos, pero se habían corrido en mi bikini.

-Ahí tienes guapetona. ¿A qué te ha gustado? -Una voz se alejó riendo.

Me quede sentada un poco más, pensando lo que me acababa de pasar. No lo podía creer. Me pase las manos por la cara y las tetas. No pude aguantar una punzada de morbo, y lamí mis manos empapadas. Me di una ducha rápida, Lavé mi bikini, me lo puse, y salí, tratando de aparentar una dignidad que había perdido por completo. Todos me miraban. Algunos habrían oído la historia de los que lo habían hecho y se estaban bañando. Me sentí demasiado puta y me entraron ganas de llorar. Enrojecí de la vergüenza, entre al vestuario de señoras y me fui como alma que lleva el diablo.

Espero que les haya gustado. Besos a todos.

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