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Intercambios
I

RELATO DESTACADO

Intercambios - Pág. 1

Primer intercambio con una pareja de abogados

La agarré de las nalgas y le metí mi verga de un solo golpe gimió con la verga de su marido insertada hasta la garganta, empecé a meterla suavemente quería disfrutar, ver, sentir al máximo como me cogía a esa mujer. Mary se acercó a Jaime y lo besaba mientras él le acariciaba la concha con sus dedos yo seguía

Economista y prosti: Mi comienzo Bi (2 – final)

Y pasó lo esperado, ¡me acabo! Gritó Roque. Me salí de Víctor para mirar bien los dos, y Tommy filmó en primer plano las pulsaciones de la verga de Roque, de a poco comenzó a deslizar leche por el tronco de la pija, luego más y más pues Mary seguía subiendo y bajando frenética. Cuando la verga se salió, blanda

Intercambio entre amigos

Acto seguido se desprendió la parte de arriba quedando dos erectos pezones apuntándome pronto para chuparlos a gusto, lamí cuanto pude mis manos recorrieron cada parte de su cuerpo, separé sus nalgas, mis dedos recorrieron su vagina que se humedecía rápidamente y su ano que se dilataba con solo apoyarlo. Ella también era sabia con sus manos, se acostó sobre

Lo que comenzó como un pequeño intercambio

Comenzaron a tocar sus desnudos cuerpos, sus manos acariciaban los pechos de ellas mientras las besaban en el cuello y la espalda. Luego sus dedos fueron deslizándose hasta llegar a sus coños, ya mojados. Se desnudaron, no sin antes cerciorarse que Carlos y Juan vigilaban, acercaron sus pollas a los culos de las mujeres y poniéndolas entre sus nalgas se

Artur y su punto vicioso

Quería follarse a mi mujer y yo le había puesto a punto. Silvana se incorporó y montó a horcajadas sobre él, colocando su precioso culo a la altura de la ingle de su amante. Con ambas manos agarró la polla y en un saltito de riñones se la introdujo en la vagina. Estaba embelesado viendo aquella preciosa criatura gozando en

Club (parte 1)

Era una habitación con un colchón de 90 centímetros en el suelo, unas esposas y un pañuelo. Le pregunté si esto era en serio, y me dijo que sólo las más valientes y guarras se atreven a desnudarse, esposarse y vendarse los ojos. “Tienes toda la razón”, le dije. Me acompañó de nuevo a la barra y me dijo que

El cine

No queráis ni imaginaros el placer que mi mujer le estaba dando a "A", quien por fin veía cumplido su deseo, que alguien le comiera la polla de una puñetera vez. Mi esposa movía la cabeza arriba y abajo, haciendo entrar y salir el miembro en su boca, mientras al mismo tiempo, con una mano se la meneaba también arriba

Juegos

Un sábado como otro cualquiera, una celebración acaba en intercambio de parejas para dos matrimonios.

La cena

Les pareció una idea estupenda, sobre todo a su marido pues aquello era como un regalo; iba a follarse a mi mujer por primera vez, y Mari, mordiéndose los labios, asintió con nerviosismo...

Compartiendo a mi esposa (parte 2)

Entonces como guiado por la comprensión de sus deseos, la tomé del rostro y de la cadera y levantándome la llevé a montar a Luis sobre el cual volvió a liberar un delicioso bufido y a quedarse quieta como intentando acostumbrarse a esa nueva herramienta de placer, su nuevo juguete. Yo por mi parte la tomé de espalda y besé

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