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Infidelidad
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RELATO DESTACADO

Infidelidad - Pág. 3

Mi gusto por los hombres mayores (parte 1)

En fin, entre canción y canción llegaron unas de canciones de reguetón y por impulso natural comencé a bailarlas, no sé en qué momento me di vuelta y comencé a rozar mi culito en el pantalón de don Julián, él solo tomó mi cintura y se movía un poco sin saber muy bien del ritmo, pero en eso poco a

Mi mensajero favorito

Le comencé a mamar el garrote, en cuestión de segundos se le puso enorme otra vez, intente metérmelo completo a la boca, pero era imposible, tiene una verga enorme y deliciosa, se lo mame por más de 10 minutos, lentamente, poco a poco me lo quería devorar completo, hacerlo mío, sentí como lo tenía en mis manos y en mi

Las vecinas se abren para mí

No podría imaginar nada mejor: yo chupándole los pezones a Cristina y luego su cuidadosamente depilada almejita y Patricia trabajándome con su lengua mi verga. Yo estaba tumbado con el coño de Cris sobre mí, tragándome sus flujos y sintiendo cómo Patri me hacía llegar a mi orgasmo, casi a la vez que Cristina, que se tumbó en la cama

Con el de 23 años del gimnasio

Ahí es cuando me penetra por primera vez. Mientras me penetra me agarra de los hombros como para empujarme más cerca de él. Siento como no queda nada fuera lo cual me excita aún más. Yo ayudo y empujo también. Quiero acabar nuevamente. Se lo hago saber y acelero el ritmo. En eso siento como un nuevo orgasmo recorre mi

El corazón púrpura bajo el bikini blanco

Ahora mi esposa se acuesta sobre la cama, boca abajo tumbada totalmente y Ricardo continúa con su penetración hasta que le dice a mi esposa que quiere acabar ya, por lo que penetra a mi esposa analmente, mete y saca un par de veces hasta que él se tensiona y termina acabando adentro del condón, y nuevamente saca su verga

Sigue la fiesta en Brasil

Me moví para disminuir la penetración… los músculos íntimos se acomodaban a esa morcilla que entraba y salía… se estiraban y contraían como un corazón de fuego. La verga tocaba puntos que disparaban descargas eléctricas que contarían mi concha, apretándolo, para que nunca saliese de mi… con mis ojos cerrados, me había aislado por completo y solo existía yo y

Ivette no era infiel con mala intención

La mano de Márquez seguía abierta, copando las abundantes carnes del trasero de Ivette que se estremecía con el recorrido descarado, casi vulgar que su cliente realizaba en su curvilínea anatomía, su mano cerro los dedos, y se metió por en medio del amplio puente entre los poderosos muslos de la pelirroja que sintió esos gruesos y largos dedos hacer

De esposa modélica fiel a puta sin remedio (3)

Su excitación era fuera de lo normal. Cuando llevaba un rato jadeando de esta manera fue a nuestra habitación y regresó con un consolador enorme. Se espatarró otra vez encima de la mesita y se metió aquella polla descomunal enterita en su coño. Mientras se hacía una paja con la otra mano. Ella estaba absorta en sus pensamientos y ni

Mi esposa me puso los cuernos con dos vendedores ambulantes

El más viejo me separó entonces los glúteos y comenzó a penetrarme por detrás. El joven hacía lo propio, pero por delante. Experimenté un intenso placer al sentir cómo dos pollas me penetraban simultáneamente. Les grité a ambos que quería más y más rápido y ellos me obedecieron acelerando sus movimientos. Notaba sus testículos peludos chocando contra mi cuerpo y

Mi última cogida con Otavio

Yo así no podía disfrutar de la culeada; Otavio, sin conocer lo que me pasaba, seguía y seguía, hasta que finalmente eyaculó. Le pedí que aún saliera de dentro de mi culo, deseaba que se quedara un poco más hasta que se calmara esa pulsante necesidad de defecar; pero en vez de disminuir, crecieron hasta hacerse casi incontrolables, me lo

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