Mi mujer se folla a un negrazo delante de mis narices
En un viaje que hicimos Sonia y yo a La Habana;
mi esposa se encaprichó de un botones negrazo al que veía cada mañana.
El chico era joven y tímido pero calzaba un buen paquete;
a mi mujer se le hacía la boca agua y comenzó a...