Maribel y yo, sexo entre mujeres
Entonces fue cuando acaricié con mi lengua su rosado ojito anal. Su sexo goteaba deliciosos jugos que me apresuraba a recoger en mi boca. Cuando metí ligeramente mi lengua en su ano y la movía rápidamente no pudo soportar más la situación y rompió en un largo orgasmo ...