InicioGrandes Relatos
Grandes RelatosG
Los mejores relatos eróticos porno de gran extensión, grandes relatos de sexo, amor, deseo, pasión, romanticismo.
RELATO DESTACADO
Grandes Relatos - Pág. 34
Grandes Relatos
Dos primas y mi primer trío
La mayoría de las relaciones ocurren por la cercanía, es decir alguna amiga de la familia, alguna vecina, etc. Este caso no fue la excepción.
Yo tenía una vecinita que me encantaba para esa época podía tener unos 25 más o menos.
Para describirla, era de cuerpo normal, buenos senos pero nada fuera de lo normal, pero lo que más me...
Grandes Relatos
Noche de copas y algo más
Es sábado por la noche y como lo hago habitualmente salí con Pilar, mi amiga. La noche venia tranquila. Estábamos un boliche. Bailamos con unos chicos, que después nos invitaron a tomar algo. La verdad el que me había tocado a mí no era lindo, y además estaba bastante en pedo y cargoso. Mi amiga se enganchó al otro...
Grandes Relatos
Noche de pasión en Lisboa (XIII): Io Saturnalia
Primer día después de las Saturnales de un año próximo al MMDCCLXVIII a.U.c. (ab Urbe conditas) – 24 de diciembre de un año próximo al 2.015 a.D. – Primera Navidad de casados en la quinta.
Hace días, mientras estudiábamos los preparativos para la celebración de la Navidad, comenté en la mesa el hecho de que las actuales celebraciones derivaban de...
Grandes Relatos
Noche de pasión en Lisboa (XII): Duelo en OK Corral
Lentamente, pero con energía, voy agitando la cazuela de barro. La salsa ha de quedar emulsionada pero sin burbujas, demostrando que no se ha utilizado el artificio 'del colador' y con la consistencia de una mayonesa suave. El bacalao ha de quedar separado en lascas, pero sin deshacerse la tajada. A mi lado, repitiendo mis gestos, un cocinero me ayuda...
Grandes Relatos
Noche de pasión en Lisboa (XI): Se hace camino al andar
CAPITULUM hujus Almae Apostolicae et Metropolitanae Ecclesiae Compostellanae sigilli Altaris Beati Jacobi Apostoli custos.
Así reza el comienzo de la bula que tengo en mis manos, y que ante La Cristiandad, me otorga el perdón de todos los pecados cometidos por mí hasta la fecha. La célebre Compostela, que no “Compostelana” y que es otorgada a todo aquel que peregrine...
Grandes Relatos
Noche de pasión en Lisboa (Prólogo atrasado)
Ante todo, quiero mostrar mi agradecimiento a todos los que me han leído, me han comentado, y a los que me han dado una valoración de mis entregas. Ya que si bien a los comentarios he respondido, me es imposible saber quién ha valorado los relatos. Vaya pues, desde aquí mi agradecimiento para todos ellos.
Aunque no me crean, es...
Grandes Relatos
Noche de pasión en Lisboa (X): Escarmentando a Ana Maria
Lo prometido es deuda, y hay que pagarla. Le he prometido a Marta un risotto de setas para que las pruebe y me encuentro, con su permiso, en la cocina con las manos en los fogones.
Cuando he llegado a la quinta, el viernes a primera hora de la tarde, Amália no lo había hecho todavía. Yo sabía que hasta...
Grandes Relatos
Noche de pasión en Lisboa (IX): Los libros sibilinos
Marta me adora. Pero no en el sentido sexual, quede claro y vaya por delante. Estoy saboreando con fruición un plato de arroz con menudillos de ave, que ha preparado especialmente para mí. Enfrente, sentada y en silencio, Amália da cuenta de su cena mirándome con una sonrisa, que yo interpreto de aprobación, viendo como disfruto de la mía....
Grandes Relatos
Noche de pasión en Lisboa (VIII): Uno para gobernar a todos
Sentado en el profundo alfeizar de la ventana, mientras fumo un cigarrillo, contemplo ante mis ojos una cama construida con algún tipo de oscura madera tropical. Es un mueble antiguo, más alto que las camas actuales, con el cabecero y el pie, torneados en forma de finas columnas salomónicas. Esparcida sobre la almohada, una cabellera de color cobrizo oscuro...
Grandes Relatos
Noche de pasión en Lisboa (VII): Amália recibe un anillo
El hombre está concentrado en su trabajo. Lleva una camisa fina. Ha remangado las mangas enrollándolas por encima del codo. A pesar del calor, debajo lleva una camiseta de asas. Solo los tontos de ciudad desnudarían el torso para ponerse a trabajar bajo este sol. Sabe que cuando moje con su sudor la camiseta, la evaporación de éste creará...