Noche de Halloween

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Esa noche fue la apropiada para ser la diabla que llevo dentro, compré el mejor disfraz sexy que encontré en una tienda de Sex Shop. Era un body rojo en transparencia que solo cubría con una tela roja brillante la parte de los senos y bajaba una delgada línea por el abdomen hasta llegar en la parte de abajo formando una tanga muy diminuta, encima de este va una falda corta en tul; botas largas rojas y una diadema de cachos de diabla.

Tomé un taxi para encontrarme con mis amigas en un bar donde esa noche iba a ver una gran fiesta de Halloween. Llegué a ese lugar y estaban mis amigas también muy sexys con sus disfraces lista para disfrutar la noche.

Entramos al bar pedimos una mesa para cuatro y unos ricos cocteles. El lugar estaba lleno todos los asistentes con sus disfraces muy creativos.

Salimos con mis amigas a la pista a bailar solas, la música estaba a todo dar; entre nosotras nos gustaba bailar muy sensuales nos rosábamos nuestros cuerpos una con la otra. Notábamos que algunos hombres nos miraban con deseo se les notaba porque se les veía en sus ojos, se mordían los labios y se rosaban sus miembros por encima del pantalón. Nosotras al ver lo que estaba pasando seguíamos en nuestro cuento y así pasaron por varias horas entre el baile y los tragos que nos estábamos tomando esa noche.

Ya a la media noche con varios tragos en la cabeza me encontraba bailando en la pista sola mientras mis amigas estaban en la mesa departiendo cuando de repente por detrás sentí que alguien me tomo por la cintura y me apretó fuerte hacia él; yo no sé, pero no opuse resistencia ese hombre tenía un perfume que al inhalarlo me hacía estremecer todo mi cuerpo, la forma en como se movía sensualmente al ritmo de la música y sentir su respiración en mi oído me estaba empezando a excitar.

Continué bailando al ritmo de él, contorneaba mis caderas pasando mis manos por todo mi cuerpo de abajo hacia arriba hasta llegar a mi cabeza tomando mi largo cabello y recogiéndolo como si quisiera hacerme una coleta; él aprovecho esto y empezó a besarme en el cuello, a morderme el lóbulo de mi oreja mientras me apretaba más hacia él, sentía que me restregaba su verga dura por mi trasero.

Cada vez me ponía más cachonda este desconocido me estaba haciendo sentir muchas cosas en esa pista de baile, se me olvido que había gente alrededor no me importaba quería seguir ahí y sentir como ese hombre pasaba sus manos por mi cuerpo amasaba mis pechos con fuerza varias veces.

Luego con una mano bajo por todo el abdomen hasta llegar a mi vientre y rozo con su mano mi vulva por encima de la falda, pero después siguió bajando su mano hasta llegar a mi entre pierna y metió su mano por debajo de mi falda hasta llegar nuevamente a mi vulva que se encontraba muy mojada por mis fluidos que me provocaba este hombre que aún no le veía su rostro.

Luego de varios minutos entre caricias y besos que sucedían en aquella pista, me halo de la mano y me llevo hacia los baños, entramos a uno cerró la puerta con seguro. En aquel lugar con una luz roja de fondo pude ver en el reflejo del espejo el rostro de este hombre que lo cubría con un antifaz negro y estaba totalmente vestido de negro.

Este hombre me sentó en el mesón de los lavamanos abrió mis piernas y me empezó a besarme de una forma muy apasionada mientras me iba bajando el cierre del body dejando al descubierto mis pechos, luego bajo a ellos los amasaba con fuerza pellizcando mis pezones; empezó a chuparlos mordiendo los pezones.

Ese hombre se volvió loco jugando con ellos mientras yo gemía fuerte de placer, luego termino de bajarme el body hasta quedar solo con mi tanga diminuta corrió mi tanga aun lado y empezó a jugar con su lengua por mi vulva separándolos hasta llegar a mi clítoris; ese hombre lo chupaba tan rico que empecé a gritar mis gemidos eran cada vez más fuertes, me follaba con su lengua de una manera que no aguante más y tuve mi primer orgasmo… sentía como ese hombre lamia todos mis jugos.

Me tomo de la cintura y me bajo de ahí haciendo que girará dándole la espalda, por el reflejo del espejo veía que ese hombre sudaba estaba muy agitado. Corrió el hilo de mi tanga a un lado y empezó a lamer entre mis nalgas hasta llegar a mi hoyito, sentía como jugaba con su lengua alrededor de él y luego metió la punta dentro mientras me follaba con sus dedos en mi vagina, me retorcía arrecostada en ese mesón sentía que no podía más las piernas me temblaban sentía que me faltaba el aire pero quería que me penetrará ya.. me hiciera suya así no lo conociera

-No aguanto más, quiero sentir tu verga dentro de mi

Se levantó y mirándome a través del espejo me dijo:

-Eres una puta, ¿te gusta que te den duro?

-Si así soy, hazlo ya

Se desabrochó el pantalón luego con una mano se frotaba su verga mientras con la otra lo puso sobre mi espalda empujándome hacia el mesón y me penetro con fuerza de un solo empujón, solté un grito el aquel lugar y empezó a follarme con fuerza, escuchaba como sus bolas se estrellaban con mis nalgas mientras él jadeaba.

El dolor que sentí al comienzo cambio por gemidos de placer, me tomó del cabello haciendo que arqueé mi espalda y así empezó a pellizcar mis pezones con fuerza… sus embestidas cada vez eran más fuertes… sentía que llegaba mi segundo orgasmo; cuando él soltó mi cabello y me empujo nuevamente contra el mesón vi cómo se lamió sus dedos y los paso por entre el medio de mis nalgas para después penetrarme con uno de ellos.

El placer subió a otro nivel ese hombre me estaba follando por mis dos agujeros con una fuerza descomunal, mis laditos estaban a mil estaba muy agitada mis piernas me temblaban… por dios no podía más; sentía que me moría en aquel baño del bar… sentía como mis músculos se empezaron a contraer cuando tuve ese gran orgasmo. Sentí como bajaba mis fluidos por mis piernas mezclados por la leche caliente que expulsaba ese hombre, ¡Oh por dios! que forma de coger este hombre, me hizo suya de una forma incomparable.

Al terminar aquel hombre mientras se acomodaba su pantalón me dijo al oído:

-Eres una diabla, ese disfraz te quedo al pelo -me lamió toda mi oreja y se fue.

Esta noche de Halloween no lo voy a olvidar jamás.

Gaby Borsh
Los invito a dejar volar la imaginación por un momento y se hagan el amor con la mente. La literatura erótica nos seduce y nos permite tener sexo mental. No soy escritora, solo quiero plasmar lo que tengo en mi mente y corazón. #erotismo

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